Aclaraciones sobre la presencia de COVID-19 en el agua de París

30 abril 2020

 

La semana pasada el Ayuntamiento de París informaba que se habían encontrado pequeños rastros genéticos de SARS-CoV-2 en el agua no potable de la ciudad, una noticia que, como no podía ser de otra manera, ha despertado inquietud. En algunas noticias que hemos leído en nuestro país se habla de que la presencia genética del virus se han encontrado en agua reutilizada, lo que ha puesto además el foco sobre este tipo de agua.

Desde AEDyR hemos preferido profundizar en este asunto porque no es del todo correcto que se haya encontrado el virus en aguas reutilizadas, y por lo tanto que las aguas en las que se ha detectado la presencia del virus hayan tenido un tratamiento avanzado de depuración, como el que es indicado para la reutilización de agua, y que, como ya hemos explicado, asegura la eliminación por completo del virus.

Es más, también en París, al igual que en nuestro país, se ha encontrado la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales brutas antes de ser tratadas en las EDAR, pero al igual que aquí, el virus desaparece completamente tras el tratamiento de depuración y desinfección al que son sometidas estas aguas antes de su devolución al medio.

Si no ha sido en el agua reutilizada, ¿en qué agua de París se ha encontrado coronavirus?

Como consecuencia de la crisis sanitaria por el COVID-19, el Ayuntamiento de París ha reforzado el programa de vigilancia del agua de la ciudad con especial foco sobre el virus y las pruebas que levantaron la alarma se hicieron en el agua de algunos de los puntos de suministro de los camiones de limpieza de la ciudad. Concretamente se tomaron muestras de 27 puntos de agua y en cuatro de ellos se encontraron cantidades muy pequeñas del SARS-CoV-2.

París tiene la particularidad de que coexisten dos redes de agua independientes y que separa la red de agua potable y la red de agua no potable. Esta doble red ha garantizado desde finales del siglo XIX, el suministro de agua en la ciudad para diferentes usos y, por tanto, con calidades diferentes derivadas del tratamiento que reciben, dependiendo del uso que vaya a tener.

El agua potable es el destinado para abastecimiento y el agua no potable de la segunda red se utiliza para regar parques y jardines, limpiar las calles y redes de alcantarillado y para otros usos recreativos como por ejemplo las fuentes ornamentales y los estanques de los parques de la ciudad que actualmente, y debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus, permanecen en su mayoría cerrados al público.

La clave: el agua no potable recibe un tratamiento muy básico

Por lo que explica el Ayuntamiento de Paris en su página web, la red de agua no potable se abastece de la llamada agua «bruta», que proviene de tres plantas que extraen el agua directamente del Río Sena y del Canal de Ourcq que atraviesan la ciudad. El agua de esta red recibe un tratamiento parcial, y por lo tanto, no tiene el mismo tipo de tratamiento que el que recibe el agua potable de la ciudad en las plantas de potabilización.

Concretamente en la web especifican que el agua no potable está “sometida a una filtración gruesa para eliminar los residuos y partículas de más de 4 mm”. E incluso Alban Robin, director de investigación, desarrollo y calidad del agua de Eau de Paris, ha ido más allá afirmando que “es agua que no está realmente tratada”.

«Fuimos capaces de encontrar y confirmar el débil rastro del genoma viral… Encontramos 1.000 pequeños trozos de genoma viral por litro de agua no potable, lo que es de 3.000 a 5.000 veces más bajo que las concentraciones en las aguas residuales brutas”, ha asegurado en el medio francés BFMTV, Laurent Moulin, microbiólogo del laboratorio de investigación y desarrollo de Eau de Paris.

En cualquier caso, como medida de prevención, las autoridades de París han paralizado de momento el uso de este tipo de agua no potable, a la vez que han incidido en la total seguridad del consumo de agua potable de la capital francesa.

 

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